Física cuántica: ¿Cómo experimentamos el mundo de las infinitas posibilidades?

Hola,
Soy Paola

Tú estás creando cada segundo tu realidad. Eres increíblemente poderoso.

La cuántica es una de las ramas más complejas —e incluso polémicas— de la física, pues se encarga de explicar el mundo en su escala más pequeña: a nivel atómico y subatómico.

Entenderla te permite reconocer cómo funciona el Universo y cómo se comportan sus partículas, aquellas que permiten que la materia se forme para construir tu propia realidad: todo aquello que ves a tu alrededor.

Voy a explicarlo un poco mejor…

La física cuántica pone en duda muchos de los principios de la física clásica, incluso, la existencia de una realidad objetiva, ¿esto qué quiere decir? Los átomos están compuestos en un 99.9% por espacio vacío, pero son energía en su totalidad. Esto implica que la materia es energía más que partícula.

¿Pero qué tiene que pasar entonces para que esa energía sea partícula? Según esto, para que esta se comporte y se genere algo tangible, debe ser observada. Así, cuando existe una interacción entre este observador y el objeto observado, se construye la realidad. Este fenómeno cuántico es denominado colapso de la función de onda, o efecto observador.

Esto tiene sentido en la medida en que comprendas que cada átomo en el Universo es un centro capaz de recibir, procesar, emanar y guardar información, funcionando como un artefacto inteligente que forma parte de una gran red neuronal, de un gran campo unificado de energía que lo conecta todo, y al que yo llamo campo Akasha.

Así como energía que eres, y como la energía de la que haces parte, al estimular tus partículas subatómicas a través de pensamientos, emociones, intenciones y creencias, estás construyendo un estado de percepción del mundo, y justo ahí es donde cobra importancia la frase. El doctor en Medicina e investigador estadounidense en Biología Celular, Bruce Lipton: “tal y como percibes tu realidad, así la crees (de creerla) y así la creas (de crearla)».

Así, con la física cuántica de base, se ha comprobado que donde pones tu energía y tu atención es justo donde se comporta la materia.

Así funciona la física cuántica

Para hablar de física cuántica, primero hay que hacerlo de física clásica…

La física clásica es una rama determinista que fue generada desde Newton hasta principios del siglo XX, y cuyo enfoque indicaba, además de propiedades definidas, que si conocemos la posición y la velocidad de un objeto podríamos determinar exactamente hacia dónde va; a diferencia de lo que dice la física cuántica: es decir, la física de las probabilidades.

Según ese concepto clásico de la física, un objeto, por ejemplo, tiene propiedades definidas. Es decir, si tengo un tablero este tiene unas medidas exactas: un ancho y un alto, un color, una ubicación, etc. Si decides pintarlo estás cambiando solo una de sus propiedades, pero las demás quedarán intactas, no se afectarán.

Sin embargo, según la física cuántica, los objetos no tienen propiedades fijas y pueden cambiar en el mundo de las infinitas posibilidades, donde incluso las partículas pueden comunicarse no solo de forma física, sino también energética, más allá del tiempo y el espacio. ¿Esto qué quiere decir?

La física Sonia Fernández-Vidal, explica en la serie Aprendemos Juntos de BBVA, que según la física clásica todo en el Universo funciona de forma muy ordenada y también rígida, casi como si se tratara de una máquina. Además, esta disciplina concibe el espacio y el tiempo no como dos cosas diferentes, sino como algo absoluto.

Y a propósito de la física cuántica, la científica indica que:

“Lo que se encontraron los científicos de principios del siglo XX cuando se adentraron a estudiar la esencia de la materia, es que las partículas fundamentales se comportan de una manera extraña y anti intuitiva: Parece que pueden estar en dos sitios simultáneamente, pueden atravesar paredes, pueden teletransportarse, pueden tener, en palabras de Einstein, conexiones fantasmagóricas”.

Justamente, la teoría del entrelazamiento cuántico dice que una partícula tiene la capacidad incidir en otra, incluso sin existir una relación de distancia entre ellas. Esto quiere decir que, si una es alterada o estimulada, la otra puede modificarse casi de inmediato. E implica también que la información que comparten ambas va más rápido que la luz.

En un artículo anterior, contaba que en 1935 los físicos Albert Einstein, Boris Podolsky y Nathan Rosen, publicaron la paradoja ERP donde planteaban, justamente, la posibilidad de que dos partículas compartieran propiedades y justo eso es a lo que —como dice la física Sonia Fernández -Vidal—, Einstein llamó “conexiones fantasmagóricas”.

Sin embargo, en este punto volvemos a llamar la atención sobre el efecto observador, ¿por qué? Porque para que una partícula se comporte —según la física cuántica —, debe ser observada y estar en capacidad de comunicarse con su partícula gemela para generar una reacción específica en ella.

El neurocientífico Dr. Joe Dispenza, indica al respecto que el electrón de un átomo tiene la capacidad de estar en cualquier parte en la medida en que existe en un campo de probabilidades. Esto quiere decir que, si el electrón deja de ser observado la partícula deja de serlo y vuelve a ser vibración, es decir, que vuelve a ser una posibilidad.

La física cuántica y la construcción de la realidad

A partir de la física cuántica hemos logrado entender entonces, que la vibración puede ser partícula, casi en un abrir y cerrar de ojos, esto depende de cómo estemos observando.

¿Alguna vez has jugado teléfono roto? Un grupo de científicos de la Universidad escocesa Heriot-Watt, realizaron un experimento que funciona casi como este juego. Consiste en llevar un mensaje desde un punto A hasta un punto B, pasando por diferentes mensajeros.

En el experimento se le entregó un mensaje a cuatro participantes, con la única variante que en vez de personas se trataba de máquinas de laboratorio. Durante este ejercicio, dos de las máquinas recibieron primero el mensaje (un fotón), el cual debieron transmitir a las otras dos máquinas. La sorpresa, al finalizar el ejercicio, es que estos dos últimos artefactos reinterpretaron la información recibida de forma diferente.

Pero, ¿qué demuestra esto?

Que en el mundo de lo cuántico existen no solo infinitas posibilidades, sino que estas dependen del efecto observador, lo que confirma que, a diferencia de las perspectivas de la física clásica, la construcción de la realidad no es una acción objetiva, sino una acción completamente subjetiva.

Sí. El Universo funciona de forma sorprendente a nivel cuántico. Al punto de conectarlo todo a través de un mismo campo, por donde pasa la vibración y por donde las partículas pueden recibir y emitir información.

Hablemos por ejemplo de la información que tus átomos guardan en las células de tu cuerpo…

El Dr. Bruce Lipton indica por ejemplo, que a través de tus células se generan transmisiones hacia tu mente, creando una realidad química en tu cuerpo físico.

Esto quiere decir que la energía que se contiene en cada una de tus células es estimulada con los pensamientos que generas, pero además, con las emociones y percepciones que tienes del mundo, construyendo así tu presente, y por ende, tu realidad.

En esta medida, si estimulas la partícula observada con aspectos positivos, entra en vibración no solo con tu biología sino con tu entorno, atrayendo una vibración similar a la que puedes materializar en este plano.

Voy a explicarte este aspecto de la física cuántica desde una óptica espiritual: cuando cambias la percepción que tienes de ti mismo, y la capacidad de reconocerte como parte de esa energía que está conectada en un mismo campo cuántico, más allá del tiempo y del espacio, puedes expandir tu consciencia y tu conexión energética, creando los estímulos indicados y direccionándolos justo en el punto indicado.

Así, puedes: autosanarte, balancear tu Estado del Ser, resonar diferente e impactar todo a tu alrededor. Recuerda que eres un punto vibratorio en el Universo que forma parte del todo, es el todo.

¿Ves? La física cuántica es un mundo infinito, ilimitado en posibilidades.

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Paola Gutiérrez

Coach Cuántico Espiritual, Oradora y Conferencista Internacional. Creadora de los programas Sanación y Manifestación Cuántica Angelical, Maestría Angelical Nivel I y II, Las 12 Llaves de la Abundancia, Maestro Ancestral, Cuántica del Corazón y las masterclass Guía Completa Ley de Atracción y Viaje al Akash.

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Paola Gutiérrez

Coach Cuántico Espiritual, Oradora y Conferencista Internacional. Creadora de los programas Sanación y Manifestación Cuántica Angelical, Maestría Angelical Nivel I y II, Las 12 Llaves de la Abundancia, Maestro Ancestral, Cuántica del Corazón y las masterclass Guía Completa Ley de Atracción y Viaje al Akash.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Ibeth

    Infinitas posibilidades (no un único resultado) me encanta todo este conocimiento y saber q puede crear mi propia realidad imprimiendoles mis pensamientos, emociones, sentir. Gracias Pao

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