El Lago Titicaca y su conexión con la Nueva Tierra

Hola,
Soy Paola

Tú estás creando cada segundo tu realidad. Eres increíblemente poderoso.

¿Cómo llegamos aquí? No somos los primeros. Elementos sagrados, relatos místicos y vestigios de culturas que se guardan en los códigos de la Pachamama, nos cuentan historias y nos conectan con nuestra ancestralidad, con nuestra tribu…

Caminar por Perú y Bolivia es como transitar por la historia, es conectarse con el linaje de nuestros antepasados. Justo ahí, en medio de los dos países que llevan a cuestas la tradición ancestral Andina, está el Lago Titicaca, el mismo en el que en 2018 culminé uno de los viajes sagrados que más han marcado mi proceso espiritual. 

Fue hogar de Purakas, Tiwanukus, Incas y Chiripas, solo por mencionar algunas de sus tribus habitantes. Hoy es guardián de las memorias que se esconden entre sus aguas y que se expanden desde sus islas y sus cosmovisiones

Cuenta la leyenda que aquí emergieron los primeros incas: Manco Capac y Mama Ocllo, hijos del mismísimo Inti (Dios Sol), enviados a la Tierra para guiar a las civilizaciones. Este relato que fue transmitido de forma oral de generación en generación, fue escrito por Garcilaso de la Vega —el primer cronista mestizo Inca —, en una obra a la que llamó Comentarios Reales.  

De la Vega cuenta en su obra que los hijos del Dios Sol emergieron de las aguas del Lago Titicaca con una vara de oro en busca de la tierra prometida. En su camino, al llegar al Valle del Cusco, la vara se sentó en el suelo, y entonces se dieron cuenta que allí sería la capital del imperio Inca.

Tititaca es una palabra en Quechua, lengua de los pueblos indígenas originarios de los Andes, que significa:

TITI (PUMA)+ CACA (PIEDRA) = PUMA DE PIEDRA

Otra leyenda cuenta que este lago, al que también se le conoce como el “Mar de los Andes”, fue creado con el llanto de Inti durante 40 días y 40 noches. ¿Por qué? Los habitantes inconformes del valle fértil, con previsiones casi ilimitadas, que se encontraba justo donde está el Titicaca, desobedecieron las indicaciones de los Apus —dioses de las montañas— y emprendieron una expedición hasta la cima donde “ardía el fuego sagrado”. 

Esta desobediencia desató la ira de los dioses, perdonando la vida de solo una pareja que al huir sobre el agua, vio como los pumas se convirtieron en piedra. Como esta hay muchas leyendas que enriquecen la tradición ancestral asentada alrededor del Titicaca, y que forma parte de una cosmovisión aún viva. 

Una joya sagrada 

En el 2018 emprendí un viaje a lo desconocido que, aunque físicamente empezó en Cusco, siguiendo por Machupichu, atravesando el Lago Titicaca y terminando en la imponente Puerta del Sol, espiritualmente inició algunos meses atrás, cuando empecé a sentir un magnetismo indescriptible, e inicié un proceso de conexión energética con las 18 almas que, como yo, iban a emprender ese destino de conexión con los códigos de la Tierra. 

Lo que pasó en ese lugar sagrado fue magia pura: hicimos un clic instantáneo con las memorias ancestrales que se cuentan desde su mitología, pero que solo se sienten recorriéndolas e integrándolas con las improntas de la Pachamama en nuestro ADN

Bajo el Lago Titicaca se han descubierto, a través de grandes expediciones, piezas de piedra, oro y metal que hablan de todo un mundo sumergido bajo sus aguas. 

Escritos españoles propios de la época de la Conquista, cuentan cómo los Incas hacían ofrendas, venerando sus aguas sagradas.

En 2014, Akakor Geographical Exploring, realizó una misión intensa donde, incluso, se descubrió un ídolo de gran peso y tamaño —al parecer hecho en oro— y una vasija que —según se indica en una nota publicada por la Agencia EFE en el diario El Mundo, de España— podrían evidenciar las migraciones del área amazónica al lago, incluso antes de la llegada de los Incas.

¿Pero qué pasó con las civilizaciones que ocuparon este territorio ancestral?

Al norte de la Isla del Sol se puede ver un archipiélago que, según cuenta el documental francés Los Secretos Subacuáticos del Titicaca, y por los objetos encontrados durante las expediciones, no solo fue un centro religioso importante para la cultura Inca…

En el arrecife de Khoa “Lugar del Puma” en lengua Aimara, arqueólogos encontraron ofrendas sumergida, que pudieron pertenecen a la cultura Tiwanaku entre los siglos 8 y 10 Después de Cristo (D.C).

El antropólogo de la Universidad del Sur de Florida, Charles Stanish, explicó para una nota de prensa en el diario The Guardian (del Reino Unido), que las peregrinaciones hacia las ceremonias que allí se hacían fueron parte fundamentales de la estructura de la cultura Tiwanuku. 

Además, indicó que la religión y los rituales no solo estructuraron la vida de las personas en ese momento, sino su construcción para tener una vida exitosa como sociedad. 

Reconectándonos con lo sagrado

¿Por qué hablar de la historia del Titicaca? ¿Por qué reconocer las civilizaciones que allí se asentaron? ¿Por qué conocerlos a través de sus vestigios, sus mitos y leyendas? Porque así podemos comprender el poder de su ancestralidad, un poder desbordante que se siente solo con verlo: es como un corrientazo, como un vínculo directo hacia las memorias de la Pachamama. 

Para mí, por ejemplo, el 2018 fue mágico, fue el año en que atendí el llamado hacia la Misión Ancestral Planetaria de mi Alma, lo sentí como un imán que me empezó a atraer con mucha fuerza hasta llevarme con un grupo maravilloso hacia Machupicuhu. 

Fue casi como si un poder energético superior me llevara a vivir el reajuste de la matriz intra y extra celular, y me impulsara a conectarme con un lugar al que su historia, y la construcción de su cultura milenaria, lo hicieron sagrado.

Pero el mío es solo uno de los muchos testimonios que alrededor del Lago Titicaca pudieron activar la reconexión con todos los códigos de la Tierra. 

El autor Lee Carroll, quien es conocido en el mundo espiritual por las canalizaciones que realiza a través de una entidad a la que llama Kryon, estuvo en estas aguas sagradas y recibió un mensaje claro:  

Hace once mil años las inmediaciones de este lago ya estaban habitadas, y ya entonces era un espacio sagrado. Como lo describe Kryon en su canalización, ver el Titicaca simplemente “quita el aliento”, aún quienes no tienen mentalidad espiritual lo sienten. 

“La energía de este lago se impregnó en la Pachamama, se estableció y fue creada por los pleyadianos hace 50.000 años, como parte de un plan en este planeta (…)”, explic Kryon durante su canalización.

Cuenta que a los indígenas, provenientes de diferentes tierras, se les dijo que podrían ascender en algún punto, ¿pero a qué se refería esa ascensión? Tal vez a la elevación de nuestro nivel de consciencia en este plano. 

La misión planetaria

¿Qué tiene que ver la historia del Titicaca, el poder de la ancestralidad, la energía de la Pachamama y la misión planetaria? 

Las misiones planetarias son llamados del Alma que atendemos cuando necesitamos realizar algún proceso espiritual para desactivar los códigos sagrados, las memorias que contiene la Tierra. Es una oportunidad para fortalecer esa red electromagnética por donde fluyen todas nuestras memorias. 

Por eso, cuando visitamos un lugar sagrado como el Lago Titicaca, visitamos chakras, los chakras de la Tierra, esos que tienen que ver con la sabiduría del ser, con las cosmovisiones antiguas, con la consciencia y con todo lo que somos. Cuando estamos allí, estamos ayudando a la consciencia colectiva a realizar cambios, a evolucionar para recuperar todo lo que perdimos…

Una misión planetaria nos permite recuperar nuestra conexión interior y volver a lo que éramos como esencia de la humanidad.

A mí este viaje sagrado me permitió integrar mis memorias ancestrales, me conecté a tal punto con la energía de este lugar, que pude sentir que en algún momento de su historia estuve ahí. 

Cada misión planetaria requiere de una estructura energética, te da un rol. El mío, lo tenía claro antes del viaje: no era la primera vez que iba a Machupichu, pero tenía pendiente cruzar la Puerta del Sol, esa que guarda tantos secretos de la cultura Aimara, y que me ayudó a conectar fractales energéticos de mi holograma sagrado, para integrar en mí información del planeta. 

Es increíble la experiencia de conectar con las memorias del mundo, es increíble poderse reconocer a través de las cosmovisiones de sus civilizaciones, es increíble anclar los códigos que guardan estos lugares. En definitiva te permiten abrir una puerta entre el antiguo y el nuevo mundo. 

Paola Gutiérrez

Paola Gutiérrez

Coach Cuántico Espiritual, Oradora y Conferencista Internacional. Creadora de los programas Sanación y Manifestación Cuántica Angelical, Maestría Angelical Nivel I y II, Las 12 Llaves de la Abundancia, Maestro Ancestral, Cuántica del Corazón y las masterclass Guía Completa Ley de Atracción y Viaje al Akash.

Paola Gutiérrez

Paola Gutiérrez

Coach Cuántico Espiritual, Oradora y Conferencista Internacional. Creadora de los programas Sanación y Manifestación Cuántica Angelical, Maestría Angelical Nivel I y II, Las 12 Llaves de la Abundancia, Maestro Ancestral, Cuántica del Corazón y las masterclass Guía Completa Ley de Atracción y Viaje al Akash.

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