Ciencia y espiritualidad: en el Universo están las respuestas

Hola,
Soy Paola

Tú estás creando cada segundo tu realidad. Eres increíblemente poderoso.

Nos conectamos con las grandes consciencias que habitan en ese campo sutil de energía del cual todos estamos conectados. Sí, nos conectamos con una magnánime consciencia que pulsa toda la creación a través del Amor Incondicional. Y es justo ahí en esa conexión, donde todo empieza, donde comenzamos a experimentar un camino que nos permite encontrarnos con nuestra propia esencia, con el Dios que hay en cada uno de nosotros, con nuestra propia Energía de Creación.

Empezamos a vivir la espiritualidad, un aspecto de nuestra vida que podemos recorrer libres de esas ideologías y creencias que hemos construido los seres humanos.

La espiritualidad es esa conexión que logramos con el todo y que está ligada a algo superior, a una Energía infinita que no podemos ver ni tocar, pero que podemos sentir. Es esa parte de nosotros que no se manifiesta materialmente, pero sí en la elevación de nuestra energía, y luego en su emanación desde nuestro mundo interior hacia nuestro mundo exterior.   

¿Pero si somos energía y estamos conectados a través de un campo sutil, es posible que exista una relación entre la espiritualidad y la ciencia?

El Dalai Lama, máximo líder espiritual del budismo tibetano, sintió desde pequeño una gran fascinación por la ciencia y su relación con el campo espiritual. Encontró puntos de conexión entre la ciencia occidental y el budismo, principalmente en que ambos aspectos se ocupan de aportar a la comprensión de la realidad y en buscar el mayor bien para la humanidad.  Entonces, ¿por qué separarlas?

“Cuando tenía unos 19 o 20 años desarrollé una gran curiosidad sobre la ciencia. En China, durante los años 1954 y 1955, conocí a Mao Zedong. Una vez me elogió por tener una mente científica, y agregó que la religión era veneno, esperando, tal vez, que eso atraería a alguien que tenía mente científica (…) Hace más de 30 años comencé una serie de diálogos centrados en la cosmología, la neurobiología y la física, incluida la física cuántica y la psicología. Creo que el budismo aporta mayor sentido estos conocimientos”.

Dalai Lama

El Dalai Lama explica que todos los átomos que integran nuestro cuerpo físico no están separados del Universo, y que en cada uno existen infinitos sistemas solares. Esto implica que estamos conectados con las diferentes formas de Energía que también hacen parte del gran campo sutil al cual estamos conectados, ese gran campo de vibración.

La cosmovisión védica, por ejemplo, enseñaba el Nada Brahma:

Nada = Sonido + Brahma = Creación, nombre de Dios

El sonido es vibración. Todo en el Universo es vibración, y es justo ahí en ese campo vibratorio que se siembra la raíz de toda la experiencia espiritual. Justamente en ese campo de Energía, diferentes cosmovisiones alrededor del planeta han establecido un vínculo entre dos grandes mundos: nuestro interior y nuestro exterior.

Y si bien ese campo ha recibido nombres como la Red de Indra, la música de las esferas, y el primordial ¡Om! (justo como el sonido del Universo), yo me encuentro entre quienes lo llaman el AKASHA. Todo un sistema energético que se teje a través de un sistema “neuronal” por el cual pasa no solo vibración, sino información, memorias y registros del Universo mismo, es decir, de todo lo que se emana, de todo lo que emanamos.

El Campo Akasha

Todo está creado a través de estructuras geométricas que, en forma de espiral, se van expandiendo infinita e ilimitadamente. Justo esa conexión que se genera entre nuestro mundo interior y nuestro mundo exterior, es la misma conexión que se da en nuestro Ser Interior: es la consciencia de comprender que, realmente, el Universo mismo está dentro de nosotros.

El documental Espiritualidad y ciencia: la dualidad, expone una forma de comprender lo que significa Akasha, y en definitiva la clave está en los fractales: este término se le acuña al matemático Benoit Mandelbrot, quien indica que —aunque hay algunas excepciones como los ojos, o la luna—la naturaleza viene en formas irregulares.

Los fractales son precisamente, estructuras que se repiten en diferentes escalas, y cuyo patrón se presenta una y otra vez hasta el infinito. Es como si en cada pequeño trozo de un objeto se contuviera el objeto mismo. Es casi como una copia reducida de ese objeto mayor.

Justo así, como un universo fractal, funciona el Todo: el AKASHA.

Esa es la realidad: como una cámara holográfica que se mueve muy rápido y que crea la ilusión de continuidad. Por eso, cuando la consciencia se queda estática, es cuando se comprende la ilusión. 

El campo akashico, ese que lo conecta todo, está en la raíz de nuestra consciencia, y es donde toda la información, los registros y las memorias se encuentran impresos.

El Akasha es la raíz desde donde surgen todas las cosas, donde surge la vida. Son capas infinitas de información que entra y sale, que se construye desde la energía.

Todo se conecta desde una misma consciencia de vibración que se mueve a través de todo, a través de nosotros mismos. Allí se consigna nuestra información primaria, ilimitada e infinita, que hace que todo suceda.

Por eso, entender el campo Akasha, es entender que cada uno de nosotros parte de su propio fractal. Somos en sí mismos, nuestro propio Big Bang, una explosión expansiva y creadora.

Somos una consciencia que va más allá de nuestro campo físico.

Ciencia y Espiritualidad:una mirada desde la física cuántica

La concepción sobre el Universo ha cambiado respecto a los aportes ofrecidos por la física clásica. Ahora tenemos evidencia de que nuestra consciencia y nuestro punto observador juegan un rol fundamental en la concepción del Universo. No somos un punto pequeño, casi imperceptible, somos parte de la gran red que lo conecta todo. Del campo consciente de la creación.

La física cuántica nos demuestra que más allá de todo lo que podemos percibir y experimentar materialmente, somos energía y estamos conectados.

https://paolagutierrezcoach.com/ciencia-y-espiritualidad/(abre en una nueva pestaña)

El best seller y experto en Ciencia y Espiritualidad, Gregg Braden, explica que la perspectiva científica tradicional nos concibe como seres pasivos. Pero con los últimos descubrimientos de la física, se ha demostrado que estamos conectados con nuestro origen a través de la Matriz Divina (el Akasha). Indica además, que si supiéramos cómo comunicáramos con dicha Matriz podríamos transformar nuestro mundo, nuestro alrededor.

Dentro de esa gran red de energía somos, particularmente, campos electromagnéticos: espiritual, emocional, físico y mental. Al entendernos desde allí, entendemos que —como vibración— cada campo puede interactuar entre sí y crear estímulos que pueden alterar nuestra química, nuestra fisiología y nuestra biología. Pero, ¿cómo involucra esto la física cuántica?

La Física Cuántica estudia el comportamiento de nuestras partículas subatómicas cuando son estimuladas, a través de cómo nos sentimos, cómo nos reconocemos, cómo nos experimentarnos y cómo nos percibimos. Esto explica un hecho clave: donde ponemos nuestro punto observador, ponemos nuestra energía, y es así como se comporta la materia.

Los aportes de este campo nos dejan claro que nosotros mismos somos manifestadores de nuestra propia vida y creadores de nuestra propia realidad. Esta disciplina nos entrega información sobre nuestra consciencia como un sistema atemporal, conectado con todo.

El físico teórico John Wheeler, uno de los más representativos del siglo XX, introdujo un término para explicar que el Universo es el resultado de lo que nosotros hacemos con nuestra vida, y a esta concepción la denominó Universo participativo.

Esto quiere decir que, cada vez que observamos, la consciencia creadora empieza a trabajar, permitiendo por ejemplo, que las partículas subatómicas se comporten de maneras específicas, manifestando nuestra propia realidad, ¿cómo?

A través, como lo mencionaba al principio, del Amor Incondicional como Fuerza de Creación. Este nos permite reconocernos desde un Estado del Ser poderoso, y generar una movimiento capaz de activar nuestros sistemas, y emitirnos en energía e información específica hacia ese campo al que estamos conectados.

¡Hagámonos conscientes de sí mismos! Reconozcámonos como el punto vibratorio que lo conecta todo y emanémonos en energía. ¡Ven! Somos el todo, somos nuestro propio Universo.

Paola Gutiérrez

Paola Gutiérrez

Coach Cuántico Espiritual, Oradora y Conferencista Internacional. Creadora de los programas Sanación y Manifestación Cuántica Angelical, Maestría Angelical Nivel I y II, Las 12 Llaves de la Abundancia, Maestro Ancestral, Cuántica del Corazón y las masterclass Guía Completa Ley de Atracción y Viaje al Akash.

Paola Gutiérrez

Paola Gutiérrez

Coach Cuántico Espiritual, Oradora y Conferencista Internacional. Creadora de los programas Sanación y Manifestación Cuántica Angelical, Maestría Angelical Nivel I y II, Las 12 Llaves de la Abundancia, Maestro Ancestral, Cuántica del Corazón y las masterclass Guía Completa Ley de Atracción y Viaje al Akash.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Doralba

    Me encantó, gracias por tanto aporte bendiciones destello de luz

  2. Ibeth

    Yo soy una con todo y manifiesto mi realidad.

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